Carboxiterapia

La carboxiterapia es un método que se inició en los años 30 de manos de un médico francés. Este método se basa en el uso de CO2 como gas terapéutico (anhídrido carbónico), a través de la aplicación hipodérmica o meso-terapéutica (terapia mediante medicamentos en el mesodermo, capa profunda de la piel).El CO2 es aplicado por vía subcutánea a través de un equipo que permie la aplicación de CO2 medicinal con flujo y volumen total administrados de forma controlada, permitiendo así individualizar la terapia según la patología y el paciente.

Hay una gran cantidad de publicaciones científicas concentradas en los años 1985-2004. La técnica utiliza el gas carbónico, o dióxido de carbono, presente en el organismo como intermediario celular para activar el flujo de oxígeno. El CO2 medicinal se emplea en videolaparoscopia (ya que provoca un pneumoperitoneo y permite separar de forma inocua las vísceras), histeroscopia, artroscopia, etc. De forma sistemática y sin efectos metabólicos sistémicos.

Como se está demostrando día a día la carboxiterapia es el mejor tratamiento para la celulitis (Paniculopatía – edemato – fibrosa – esclerosante PEFE). La carboxiterapia no tiene ningún efecto colateral ya que el CO2 es inocuo para el organismo dada su gran difusibilidad en los tejidos, eliminándose mediante la respiración pulmonar. La difusión del gas de gran pureza en los tejidos provoca un enfisema subcutáneo que rápidamente desaparece, ello no provoca molestia pues la entrada del gas es muy lenta. Los resultados pueden apreciarse casi de forma inmediata.

La pauta de tratamiento suelen ser 2 sesiones por semana las primeras 2 semanas. El número de sesiones suele ser de 6-10 semanas. La carboxiterapia provoca un efecto de aporte de O2 (oxigenación) compensatorio mejorando la microcirculación de la piel de naranja (celulitis), y otros trastornos circulatorios.

 

La carboxiterapia se usa en:

  1. Medicina estética (corporal y facial).
  2. Celulitis (PEFE).
  3. Lipodistrofia, sobrepeso y obesidad.
  4. Antes y después de la lipoescultura.
  5. Antes y después de los injerto de piel, colgaos, etc.
  6. Medicina deportiva.
  7. Ulceras varicosas, úlceras por decúbito, cicatrización tórpida, pie diabético, etc.
  8. Psoriasis.
  9. Arteriopatía periférica, flebopatías.

La carboxiterapia es un procedimiento avalado durante muchas décadas en tratamientos para patología médica, que recientemente se ha incorporado para el tratamiento de la celulitis. Es una técnica sencilla, sin riesgos y sin efectos colaterales. No hay posibilidad de alergias, los hematomas son escasos, se puede hacer también en verano.

El gas carbónico es un metabolito normal de nuestro organismo y en situaciones de reposo producimos cerca de 200 ml/min de CO2 aumentando hasta 10 veces frente a estímulos físicos intensos. En las cirugías endoscópicas se emplean flujos de 1000 ml/min con tota seguridad, y con volúmenes totales por encima de los 10 litros sin efectos negativos generales. En el campo de la estética se aplica un flujo fijo para hacer más confortable la técnica, con volúmenes totales de gas de hasta 1 litro / sesión. Pueden aparecer pequeños hematomas en los puntos de punción (se realiza con aguja 30 G ½, de calibre muy pequeño), sensación de crepitación local, provocada por el enfisema subcutáneo evanescente que puede durar como máximo 30 minutos, cefalea pasajera.

Las contraindicaciones son el embarazo, la lactancia. Esta técnica es un procedimiento médico que deberá el profesional supervisar en todo momento.

El procedimiento consiste en la administración subcutánea del gas, a través de una aguja muy fina, en las zonas afectadas (celulitis, lipodistrofia, flaccidez). En general realizamos 2 a 3 sesiones semanales para un total de 12-20 sesiones; repetimos el ciclo terapéutico normalmente a los 6-10 meses.