Hidratación

En los tratamientos de hidratación de manos y pies, la parafina caliente (licuada a una temperatura que no supere los límites de tolerancia de la piel; 51° C) se deposita en recipientes especiales con termostato de seguridad, homologados por la U.E.

La inmersión de manos y pies en estos recipientes permite que la hidratación natural de las capas profundas de nuestra piel migre hacia a la superficie. Dependiendo del tipo de piel, la esteticista puede aconsejar un tratamiento para las manos dos veces por semana, y una vez para los pies.